Amarante

La ciudad

Amarante, ciudad donde está ubicada nuestra Casa, tiene en sí misma un encanto peculiar, por su  legado histórico, natural y gastronómico. Merece ser visitada, vivida y saboreada.

La Casa da Pedra está ubicada 4 kilómetros de las orillas del Río Tâmega y 6 kilómetros de la ciudad de Amarante. 
El destino de Amarante está vinculado de manera indisociable al rio Tâmega y a las sierras de Marão y Aboboreira. Por ese motivo, aquí, constantemente, se siente un llamamiento a las actividades al aire libre y al ejercicio físico, como el montañismo, piragüismo, parapente, los paseos en guigas y gaivotas , pescar, cazar,  natación,  golf, camping, disfrutar de las das playas fluviales y del parque acuático. 
El Tâmega también seduce por el bucolismo de sus orillas, bordeadas a sauces y alisos, una u otra lavandera, de sus accidentes - galas, rocas, canales, islas, arenales. Su frescura contagia la ciudad e invita a paseos en sus orillas. 
El municipio de Amarante reúne, también, un conjunto notable de edificios y monumentos. Las construcciones más significativas son del período románico y están ubicadas en las áreas rurales: las iglesias románicas de Gondar, Lufrei, Freixo de Baixo, el Monasterio de Travanca, Jazente,  Gatão, constituyendo lo mejor que aquel estilo arquitectónico ha legado a la Península ibérica. En la ciudad, sobresale el centro histórico, el Puente Viejo el Monasterio de S. Gonçalo, donde nació la tan famosa confitería conventual. La gastronomía es otro aspecto a destacar, siendo posible degustar sabores tradicionales en uno de los restaurantes típicos, sobre el Rio Tâmega y de ahí disfrutar de las vistas privilegiadas de la ciudad.

Y aquí cerca...

La Casa da Pedra es un excelente punto de partida para la descubierta, sin prisas, de otros puntos turísticos de gran interés, como:

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